Bitácora de una aprendiz de escritora - mayo de 2017

¡Lector! ¿Eres mi lector? ¡Lector! ¡Adiós!

El que me adivine de dónde saqué esa “expresión” puede elegir un tema para que yo escriba un microrelato. Y, para todos, un resumen del mes que ya se nos termina. Vamos a ello:

Escribí poco en mayo, pero estoy tratando de formar un hábito de escritura para el blog (no puedo pasar de la segunda semana de escritura continua, pero no he renunciado) y trato de tomar impulso con la redacción de una historia que lleva en formándose desde hace más de quince años, aunque no durante tooooodo ese tiempo. Sólo es una de las muchas historias a las que regreso.

Por supuesto, de esos favoritos, los Mundos Superpuestos han rebotado por internet y básicamente en cada entorno dónde me siento relativamente cómoda; sin embargo, no son los primeros. A veces creo, de hecho, que el primero fue este en que trabajo ahora. Con el paso del tiempo algunos de estos universos ficticios se han vuelto vergonzosos, y otros demasiado queridos. Unos cuantos, son ambas a la vez. Por eso, no creo que vaya a colgarlos por ahí tan abiertamente. Pero éste sí. Sólo que no sé en dónde. Quiero volver a vivir la experiencia de publicar por comentarios, en lugar de hablar sola. Y con el tema que tiene y lo poco comentable que parece ser mi escritura... Será difícil encontrarle un hogar.

En cuanto a la lectura... también he vuelto a antiguos sitios queridos, principalmente porque no tenía tiempo para ponerme a leer más que párrafos sueltos. Pero me anoté para leer un par de libros mayorcitos en un club de lectura de goodreads. Uno de ellos era un absoluto misterio hasta que empecé a leer. Ya hace un tiempo quería leer algo de la autora, pero posiblemente no debí haber empezado con ese.

Bueno, ya lo saben, eso es lo que he estado haciendo. Eso, y algunos proyectos secretos, ya saben como es eso.

¿Qué hay para Junio? Puedo decirles que no lo sé. Qué sea una sorpresa... a ver si ésta es buena.


¿Alguien tiene sugerencias? ¿Alguna actividad literaria conjunta estará esperando por mí?

Yo quise ser el centro de atención (microrelato)


Ser un jarrón vacío es complicado para un antiguo centro de mesa como yo.

Es muy extraño. La gente que me ve en el escaparate habla de mi color y mis tallados. Los que me consideran atractivo, me sostienen para medir el peso y deslizan sus manos por mis bordes. Murmuran entre ellos sobre mi belleza, pero se quejan mucho sobre las astillas faltantes cada vez que ven acercarse al vendedor. Quieren una rebaja y jamás les parece suficiente; así que vuelvo a mi sitio, donde todos me ven y el polvo se acumula entre los relieves que me adornan.

Siempre creí que era terrible que no me viera nadie, siempre diciendo que las rosas eran bellas o intentando establecer si los cartuchos eran reales o de plástico. Pensaba que estaría mejor sólo. Pero en aquel entonces nadie miraba las heridas de los bordes, porque las flores estaban sobre ellos. Manos insensibles pero eficientes me mantenían brillante.

Quizá...  quizá era mejor ser parte de algo apreciado que estar vacío y solo en el centro del escaparate de una tienda de artículos usados.



Inspirado por una frase que en realidad no tiene nada que ver con la historia... y que ahora mismo no consigo recordar.

No se imaginan cuantos días me tomó escribir esto a "cinco minutos diarios". ¿Qué les parece, por cierto?

Esta dicho, sobre los testarudos, que...


"Tenia la costumbre de seguir sus propios consejos. En opinión se su esposa, era su mayor defecto."
~El laberinto de la rosa. T.H.

Todos queremos seguir nuestro propio camino, ser libres y demás. 
Casi tanto como queremos que nos ayuden cuando nuestro propio consejo resulta ser menos sabio que el de nuestros amigos o familiares. 
Casi tanto como nos gustaría que aquellos a quienes amamos tomaran consejo más seguido.

...

¿Ya habíamos tenido esta conversación?

En busca de respuestas #1

He notado que las Preguntas sin respuesta pueden parecer retóricas. En muchos casos comienzan de ese modo, pero una respuesta podría cambiar vidas, así que he decidido renombrar -y revivir- está sección. La Décimo primer pregunta sin respuesta es la primera publicación de la sección "En busca de respuestas".

¿A quién se le ocurrió poner tan cerca las teclas B y V, la Z y la S, o la M y la N?

¿O debo preguntar por qué no están más cerca la J y la G?

Según las fuentes a las que me dirigió google (taringa y brújula sur), la distribución QUERTY fue idea de Cristopher Latham Sholes. No puso las letras en orden mientras miraba a otro lado, por supuesto (aunque eso hubiera sido divertido). Realizó una investigación para determinar que conjuntos de letras se usaban juntas más a menudo, y se las ingenió para ubicarlos de tal modo que las distancias entre esas letras fueran tales que facilitaran la escritura. Más adelante, Dvorak optimizó la distribución pero ya medio mundo estaba acostumbrado al QUERTY.

Eso no responde mi pregunta... al parecer fue daño colateral.

Con un orden distinto, no tendríamos que jurar sobre la biblia que ese o aquel no fueron errores ortográficos, pero tampoco habría una excusa fácil para esos que sí lo eran.
Hay que admitirlo: eso no es prioritario, pero... aún así.

Está dicho que...


"Cualesquiera que hayan sido nuestros logros, alguien nos ayudó siempre a alcanzarlos."
~Althea Gibson

(Visto en http://www.frasesde.org)

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